Mi primer trio
Vivía sola y con 19 años estaba de rollete con un chico. Un día me hablo por Whatsapp para quedar, pero el único inconveniente era que estaba con su amigo. Entonces me pregunto si podía venir con el a mi casa, y yo sin ningún problema le dije que si, sabiendo que ya no iba a poder follarmelo…
Comenzamos a jugar al Call of Duty zombies, exactamente al mapa Revelations. Yo tenía un mando y su amigo otro. Cuando menos lo espere el chico con el que tenia un rollete me empezó a besar el cuello lentamente, luego con su mano me comenzó a tocar el cuerpo hasta llegar a mi coñito. Yo ya estaba mas que humeda porque que una persona ajena estuviera al lado me daba muchisimo morbo. Cuando menos lo espere me metio la mano dentro de mis bragas, me toco el clitroris suavemente y al segundo me metió dos dedos fuertemente. Eso me hizo gemir y desconcentrarme del juego, entonces me mataron y el amigo se dejo matar en el momento.
Yo ya estaba disfrutando porque el sacaba y metía los dedos una y otra vez sin parar, cada vez mas fuerte. Su amigo se acerco a mi y salto ‘me estais dando envidia, ¿me puedo unir?’ Sin pensarlo le dije que si.
El amigo me bajo los pantalones y las bragas, también comenzó a tocarme. Ya no eran dos dedos eran cuatro, dos de uno y otros dos de otro, mi coño solo sabía chorrear. Les comencé a tocar la polla a ambos por fuera del pantalón, ellos me sacaron los dedos y se los quitaron. El rollete me puso la polla en la cara, comenzó a darme con ella y yo me puse a chuparsela, el amigo me seguía metiendo los dedos fuertemente hasta correrme. Subió y también se la comencé a chupar, estaba en la gloria chupando dos pollas de dos tíos guapísimos.
Al rato nos fuimos a la cama, el rollete se puso debajo y comenzó a metérmela por el coño mientras que el amigo por detrás me la metía también por el coño. Cada vez notaba mas la intensidad, mas fuerza, me tiraban del pelo, me daban azotes, no paraban y yo ya no podía aguantarme mas chille como nunca y volví a correrme.
Comencé a temblar de placer, me dejaron disfrutar del momento mientras ellos me decían ‘que puta que eres, se nota que te encanta, disfruta puta’. Cuantas mas veces me decían puta, me agarraban y me azotaban, mas disfrutaba.
Acto siguiente me tiraron hacia el lado para que se las siguiera chupando, mientras a uno se la chupaba el otro me daba con su polla en la cara, se intercambiaban cada dos por tres hasta que el rollete ya se corrió en mi boca y el otro aun seguía dandome en la cara con ella.
Me tumbo y volvió a metermela por el coño una y otra vez mas fuerte que antes, mientras, el rollete me sujetaba con una mano para que no me moviera y con la otra seguía tocandome. Su amigo de repente la saco y me mancho todo el pecho de semen.
Después de ese apasionante encuentro, nos metimos los tres en la ducha para lavarnos. Tras lavarse ambos se fueron y yo me quede flipando con lo que habia pasado.
Allí me di cuenta que me encanta ser sumisa, me encanta que me azoten, que me insulten y que hagan conmigo lo que les de la gana.