Mi experiencia

El primer beso fue breve, casi una pregunta

El segundo ya no necesitó respuesta

Afuera seguía lloviendo, pero dentro solo existía la calidez de aquel instante, la complicidad nacida de las palabras, las risas y el deseo contenido

Permanecieron abrazados, disfrutando del silencio y de la promesa de que aquella noche sería el comienzo de una historia que apenas empezaba.