Infidelidad

Podía sentir el calor de su cuerpo a escasos centímetros del mío

Me apartó con delicadeza un mechón de pelo de la cara y sus dedos recorrieron suavemente mi mejilla hasta perderse por mi cuello

Cerré los ojos un instante, disfrutando de aquella sensación.

Mis manos se apoyaron sobre su pecho y recorrí lentamente su espalda, sintiendo cómo cada caricia hacía que el tiempo pareciera ir más despacio

No había prisa; solo ese momento, la cercanía y las ganas de seguir descubriéndonos poco a poco.