Habitacion de hotel con un desconocido

No habia acabado de entrar en la habitacion del hotel cuando el me agarró de la cintura. Sinq uererlo, el calor desde mi entrepierna comenzo a subirme a la cabebza y mi cara comenzo a sonrojarse. Sentia sofoco,unicamente por las ganas que tenia de deshacer aquella preciosa cama. Según pase la tarjeta por la cerradura electronica de la puerta de la habitación, me agarro del pelo, justo desde alante haciendome una larga coleta que utilizo para inmovilizarme. Con su unica mano agarro las mias sujetadas a mi espalda y con la otra seguia tirandome del pelo, hasta que se acerco a mi oido. Mi oreja sintio el calor, el aire de su boca, el deseo y los escalofrios que parecian venir de la punta de los pies. ""Ahora descubrirás lo que es follar de verdad", dijo el entre susurros. Para mi, una mujer que siempre habia dirigido los equipos y desarrollado las ideas, era algo complicado sentirme sumisa frente a un hombre, generalmente mostraba indiferencia o me tenian cierto respeto. Sin embargo con el , todas mis defensas quedaban nulas.

Ya dentro, comenzo a quitarme el abrigo. Debajo solo habia una blusa blanca con transparencias que dejaban a relucir dos pezones de color rosa claro que ya estaban bastante duros antes de empezar con nada. Y el consigue que desde esa punta, mientras la muerde o la chupa, que llegue hasta mi clitoris y de ahi empezaba a salir humo, cada vez más... sin poder controlarme

Me tira sobre la cama, la verdad que disfruto de la manipulacion de mi cuerpo como si se tratara de una muñeca de trapo. Me besa y lame mi vientre mientras con las manos no para de masajearme el pecho. Las tetas y los pezones, parecia que se conociesen de toda la vida con esos dedos. No paraban de mandarme señales electricas que lo que realmente estaban consiguiendo, era que me impacientara. Yo ya queria su miembro dentro de mi. Ya estaba demasiado sofocada.

Pero quedaba algo más. Delicadamente y contacto bajo hasta la entre pierna una vez me habia quitado los pantalones con la misma gracia con la que me habia quitado el resto de prendas. Y a relucir solo quedaba un tanga clarito que apenas superaria un tiron más. El empezo a chupar encima de la braga, olia, lamia, disfrutaba como si se fuese a comer un buen chuleton. Y de repente abrio mis piernas subiendoselas a los hombros, de rodillas en el suelo frente a mi que ardia encima de la cama. Separo con sus grandes manos los labios de lo que yo suelo autodescribir "mi cazador" y con total sutileza como si supiera justo donde apuntar ()exactamente, lo sabia) se dirigio al clitoris, y empezo a lamerlo como si se tratara de un caramelo que es unico en el mundo.

Pero solo acababa de empezar. Levantó mis piernas hacia arriba, extendió su lengua, y de forma sexy y sútil a la vez que ruda, comenzaba a lamerme verticalmente, del clitoris al ano y sin parar. Fue una experiencia que me dejo completamente anulada. Nunca habia sentido tanto placer sin penetración. Por lo tanto eso, podia llegar a ser una bomba.

Una vez desnudos, completamente, el se levanto del suelo, dejando su miembro erecto justo encima de la boca. Saque la lengua, permiti que la metiera, hasta donde quisiera, yo no podria aguantar mucho mas sin soltar uno de mis cuantos orgasmos. Deje que me follara la boca, hasta que me dolió la mandibula y aun asi seguia notando placer. El no paraba de meter su polla en mi boca pero a la vez con sus manos me hacia sentir placer a mi. De vez en cuando una torta en la cara, otra en las tetas, en el culo.

Cuando pensé que comenzaria la penetración, aun me quedaba alguna que otra sorpresa. Con un antifaz me tapo los ojos, El resto de cosas que me colocó tampoco las podia reconocer. Algo redondo en la boca que no me dejaba hablar. Mis manos sujetas y un collar del cual tiraba de mi cuello hacia atras sometiendo cierta presión.

"Ahora te voy a follar, y no quiero que grites..." Ante ese aviso mordi mas fuerte la bola y me mantuve preparada para lo siguiente que vendria. Me coloco A4 con las manos sujetas y el collar tirante. Comenzo a someter presion en mi cuello cuando abrio mis piernas, como un perrito que se dispone a orinar, y de repente note como me barrian por dentro.

Primero, una vez, luego otra vez de forma delicada y en mi oido susurro: "¿Quieres empezar ya?". Yo solo pude gemir y gesticular un poco con la cabeza con el movimiento de afirmación, pero parece que con eso le bastó. Y las penetraciones se hacian mas seguidas y de repente mas duras, Llegaba mas al fondo, me daba contra un musculo que no paraba de producir liquido dentro de mi. El placer no me dejaba aguantar con las piernas y muchas veces me vencia y me dejaba caer, pero el me seguia sujetando mientras que nuestros chocques provocaban aquel mitico sonido que me hacia arder mas todavia.

Yo no iba a aguantar mucho mas cuando, de repente, noto un liquido que sale disparado desde mi chochito, y el orgamos ( al principio fue uno ) no paraba de hacerme gemir y gemir. Acabé provocando alguna molestia a los vecinos que daban golpes contra la pared, pero cuando el acabó.... todavia su polla dentro de mi... se puso dura y comenzo a soltar esa corrida que tanto me gusta notar en mi interior. Mis orgasmos fueron increibles.

Me gustaria saber como fueron los suyos, pero no tuve tiempo de preguntarselo. Me quito el antifaz, lo que tenia en la boca que al parecer era una bola roja que me impedia hablar. El collar con correa, y lo que me tenia sujetas las manos. Me limpio con delicadez. (yo ni queria ni podia decir nada de la verguenza de haber disfrutado de esa manera con un completo desconocido). Cuando termino de ponerme comoda, el se dio una ducha, saliendo del baño humedo y mojado era mas sensual aun. Sin embargo, se vistio, se calzo, se echo su rico perfume y se acerco a mi. Rozandome la piel de la cara se despidió y unicamente me dijo: "espero que vuelvas a conseguir un polvo como este"... me guiño el ojo, se levanto y se fue por al puerta tan facil como cuando entro.

Y en mi vida, siempre quedara en mi memoria, esas señales electricas que solo pudieron salir propulsadas por el placer