Aún No

Dicen que una chica virgen debe ser tímida

Se equivocan

Me encanta provocar con una mirada, acercarme lo suficiente para que pierdas la concentración y sonreír justo cuando crees que vas a descifrarme.

Sí, sigo siendo virgen

No porque nadie lo haya intentado, sino porque nadie ha conseguido hacerme decir “sí”

Me gustan los desafíos… y también dejar con ganas de más.

Quizá algún día alguien lo consiga

Pero hoy, la incertidumbre es mucho más divertida.