5 amigas descubriendo el sexo juntas
Mis mejores amigas y yo somos 5 chicas, yo Nicole, Sara y Elena éramos las más mayores y luego estaban Tania y Rocío que eran un curso más pequeñas, estábamos en las vacaciones de verano y cada vez quedaba menos para que tuviéramos que volver a clase así que se nos ocurrió hacer una pijama party todas juntas en mi cortijo sin padres para poder gritar, beber y divertirnos sin preocupaciones, fui muy emocionada a casa para preguntarle a mis padres si nos dejarian ir a lo que me contestaron que no nos dejarian toda la noche solas dado que éramos menores y tenían miedo de que algo pudiera pasar así que estarían con nosotras hasta que nos durmieramos y regresarían por la mañana.
Lo organizamos todo y Sara trajo una botella de chupitos escondida en su mochila, llegado el día estuvimos un rato con los padres hablando sobre el nuevo curso y lo que habíamos echo ese verano, fingimos estar cansadas de la piscina y irnos a dormir para que mis padres se fueran y tener la casa para nosotras solas, al irse nos colocamos todas en círculo en el suelo y empezamos a jugar a verdad o atrevimiento y si no querías hacer el reto tenías que beberte un chupito, pasamos un buen rato así pero el alcohol empezó a subirnos pronto y empezamos a hablar de sexo, Sara, Elena y yo que éramos las mayores ya lo habíamos echo sin embargo Tania y Rocío aún no y empezaron a hacernos mil preguntas sobre el tema, a la que Tania confesó la aventura que habíamos tenido en clase el año pasado (relato también dispoble "la primera vez que hice correrse a Tania".) En ese momento no llegue a desvirgarla y al no volver vuelto a hablar del tema no me imaginé que lo contará delante de todas, me molestó un poco pero íbamos algo borrachas así que lo deje pasar, entonces dijo Rocío:
-Y hay alguna diferencia entre una vagina virgen y otra que no lo es?.
-Sara: yo creo que sí que se ve como abierta.
-Tania: yo creo que la mía sigue cerrada...
Empezamos a hablar del tema y como tenían tanta dudas les dije que si querían podíamos compararlas y así todas podríamos verlo más claro, Rocío que aún no se había ni masturbado por primera vez frente a la vagina de Elena que ya había estado con varios chicos.
Sus vaginas si que eran diferentes pero lo que más llamaba la atención era que ambas estaban claramente cachondas de estar enseñándonos sus vaginas, sus clítoris estaban hinchados por el morbo y sus vaginas húmedas.
Tania y Rocío nos dijeron que teníamos suerte que ellas no quería seguir siendo virgenes y que querían saber que se siente cuando lo haces a lo que Sara que era la que iba posiblemente más borracha contestó que si querían podríamos quitarle nosotras la virginidad que seriamos mucho más cariñosas que un chico que los chicos son muy bestias.
Ambas aceptaron y les quitamos toda la ropa y nos pidieron que nosotras también nos las quitáramos para estar todas iguales y si podían ver primero como se hace, cogí un bolígrafo del escritorio y me senté con las piernas abiertas para que pudieran verme bien y me lo introduci hasta la mitad, estaba muy mojada así que se deslizaba sin problema, Sara me dijo que un boli era muy pequeño que un pene es más grande así que buscamos algo que pudiera parecersele, fuimos a la cocina y cogimos la zanahoria más grande que vimos y fuimos al sofa.
Sara fue la primera en prestarse para hacer la demostración se sentó en el sofá con las piernas abiertas y los pies apoyados en el filo, Elena se sentó a su derecha y yo a su izquierda y Rocío y Tania en el suelo para verlo bien, Elena empezó a tocarle el clítoris diciendo que es muy importante estar bien cachondas antes de hacerlo y yo le fui metiendo poco a poco la zanahoria, estaba empapada y no paraba de gemir, yo cada vez estaba más excitada así que empecé a meterle mis dedos y la zanahoria y Elena cada vez le tocaba más fuerte el clítoris, empeze a mover la zanahoria cada vez más rápida dentro de su vagina, los gemidos cada vez eran más altos hasta que acabo corriendose entera y abriendo con sus dedos su vagina para que pudiéramos ver cómo era correrse.
La primera en ofrecerse para perder la virginidad fue Tania ya que ella si se había tocado antes, no era mucho más experimentada que Rocío pero al menos sabía lo que era masturbarse.
Sara, Elena y yo nos ocuparíamos de desvirgarla mientras le pedimos a Rocío que Rozará suavemente su clítoris con los dedos y viera como lo hacíamos porque estaba un poco asustada, Tania sin embargo estaba ya muy mojada y dispuesta a todo.
Fui a la mesilla de mis padres y cogí un lubricante de su cajón, la tumbamos en el suelo y se lo echamos por toda su vagina y entre las tres fuimos tocándola despacio dándole pequeños masajes en el clítoris y en los pezones, cuando pasábamos nuestros dedos por la entrada de su vagina metíamos solo la puntita del dedo y veíamos como gemia y nos pedía más, abrimos sus piernas y le dijimos que ya era el momento que ya estaba preparada, Elena empezó a rozarle suave el ano con lubricante mientras yo le tocaba el clítoris y Sara empezó a meter un dedo en su vagina dijo que le dolia y le dijimos que sólo sería al principio que dentro de poco empezaría a disfrutar de un placer increíble, Sara empezó a mover su dedo corazón dentro de ella cada vez más rápido y luego su dedo índice hasta tenerlos empapados y empezar a meterle los dos, Tania no paraba de gemir en una mezcla de dolor y placer y Elena empezó a meterle un poco el dedo por el ano le dijo que eso a ella le ayudaba siempre a correse, Sara cogió entonces la zanahoria y se la introducio en su vagina mientras le metía los dedos a Tania y se la saco empapada y se la metió del tiron sin avisar, pego un pequeño gritito pero dijo que le diera más, empezó a menearla dento de su vagina mientras lo le pedía a Rocío que me metía sus deditos en la mia para ver cómo era una vagina por dentro, empezamos cada vez a tocar más rápido a Tania entre las tres la cual empezó a respirar cada vez más fuerte y a gemir cada vez más intensamente así que empezamos a dale con fuerza y la zanahoria ya resbalaba con mucha facilidad así que Sara no dejaba de moverla hasta bien adentro, Tania empezó a correrse y al acabar estaba temblando decía que era la mejor sensación que había probado nunca...